Instituto de Física y Astronomía

y Centro de Astrofísica de Valparaíso

Con la presentación del director del IFA, Dr. José Villanueva, el comité científico organizador de la cuarta versión Cosmosul en São Paulo, Brasil, determinó que Valparaíso se convertirá nuevamente en la sede de este congreso que reúne cada dos años a la comunidad de cosmólogos de Argentina, Brasil y Chile. De esta forma, nuestra Universidad, por medio de los integrantes del IFA, Dr. Víctor Cárdenas, Dr. Graeme Candlish y Dr. José Villanueva,  en conjunto con la PUCV, será la encargada de organizar este importante evento que se realizará el año 2019.

 

Agosto 03, 2017. Noticias IFA. 

Sharing One Sky II: SDSS, APOGEE, and Astronomy Outreach” se desarrolló por segunda vez en Chile, organizado por el Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso y el Instituto Milenio de Astrofísica. El objetivo fue reunir a distintos divulgadores a conversar y conocer experiencias innovadoras de difusión de esta ciencia.


¿Cómo seguir encantando al público con la astronomía con nuevas estrategias y productos de divulgación? Esa es la premisa que guió la segunda versión de la Conferencia “Sharing One Sky II: SDSS, APOGEE, and Astronomy Outreach” que se realizó el pasado 22 y 23 de julio en el Centro de Innovación de la Universidad Católica.

En la oportunidad, y en el marco de la conferencia científica “SDSS-IV Collaboration Meeting Santiago 2017”, expertos internacionales en difusión relacionados con los proyectos SDSS y Apogee-2 compartieron con divulgadores nacionales estrategias y métodos para la difusión de esta disciplina tanto en Chile como el mundo.

Según Jura Borissova, investigadora asociada del MAS y de la Universidad de Valparaíso, quien además está a cargo de la organización de este evento, el objetivo del encuentro fue “reunir a personas que hacen divulgación en Chile, tanto profesores de colegios como de universidades y centros científicos, con astrónomos y divulgadores del SDSS y Apogee 2 para intercambiar experiencias y pensar en nuevas ideas para difundir astronomía. La primera reunión en 2016 terminó con mucho interés y éxito y quedó claro que en Chile hacen falta más instancias donde se junten educadores de astronomía con astrónomos profesionales. Es por eso que tenemos planes para hacer de este evento un encuentro anual permanente”.

Todo ello pensando en la responsabilidad que tienen los científicos en contar a la ciudadanía acerca de los avances científicos que se realizan en el marco de estos y otros grandes proyectos de investigación. “El Sloan Fundation, que financia el SDSS IV y el Apogee-2, tiene la misión de divulgar sus resultados científicos para el público más amplio posible. Especialmente pone atención en alumnos de colegios y promover en ellos la astronomía”, cuenta Jura.

Asimismo, pensar en Chile como sede de este evento de divulgación no es azaroso, no sólo por la gran capacidad instalada en nuestro país de instrumentos astronómicos y una comunidad científica creciente, sino porque se acaba de instalar un nuevo instrumento de observación del proyecto Apogee-2 en el observatorio Las Campanas, lo que permitirá hacer observaciones de la Vía Láctea desde ambos hemisferios: en el norte desde el Apache Point Observatory en Nuevo México y en el sur desde el Telescopio du Pont, ubicado en la IV región.

Se espera que “Sharing One Sky III” se realice el primer semestre de 2018, probablemente en Concepción.

 

 

 

 

Mayo 30, 2017. Noticias IFA.

En una nueva generación de telescopios está trabajando el grupo de investigadores que forman parte del recién creado Núcleo Milenio de Formación de Planetas, que lidera la astrónoma del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso, la Dra. Amelia Bayo.

Este equipo, el cual está conformado también por el Dr. Johan Oloffson y el Dr. Matthias Schreiber, ambos investigadores del IFA,  busca contestar a la pregunta: ¿cómo se forman los planetas? “Se conocen miles de planetas, pero aún no entendemos bien cómo se están formando. Los telescopios que tenemos en Chile son fantásticos, pero no nos pueden mostrar los planetas cuando se están formando. Entonces hay que pensar en una nueva generación de telescopios”. Señala la Dra. Amelia Bayo.

La astrónoma advierte que la capacidad tecnológica de ALMA permite observar dónde se forman los planetas, pero se trata del entorno, el disco donde se forman los planetas, “que es súper importante, pero el planeta en sí, ALMA no lo puede ver. Entonces este nuevo telescopio va a poder ver el planeta cuando se esté formando, pero para ello es necesario desarrollar la tecnología“.

El Núcleo tiene un financiamiento por tres años renovables y su primer desafío es de aquí a tres años generar un prototipo de espejo astronómico en base a fibra de carbono de un metro de diámetro.

La directora del Núcleo adelanta que la prioridad es trabajar en forma colaborativa y beneficiarse de la experticia de los astrónomos del IFA que participan del proyecto,Dr.  Matthias Schreiber, director subrogante (Deputy PI) y Dr. Johan Olofsson, líder del Tandem Group de Astronomía Max Planck- UV, y de los ingenieros y físicos experimentales de la Universidad Técnica Federico Santa María, involucrados.

La Dra. Amelia Bayo destaca las proyecciones del proyecto: “Como son muchos telescopios, parecido a ALMA, vamos a tener que hacer muchos espejos y esos espejos nunca se han fabricado en Chile. Queremos hacer innovación en tecnología y materiales para producir espejos astronómicos en Chile”.

 

 

Julio 10, 2017. Noticias IFA.

Un grupo de astrónomos que incluye a un miembro del Instituto de Física y Astornomía de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valparaiso, ha reportado recientemente el descubrimiento de un planeta gigante orbitando la estrella de nombre HIP65426. La estrella anteriormente nombrada, se encuentra a 360 años luz de nuestro sistema solar, y el planeta está situado, con respecto a su estrella, tres veces más alejado que neptuno de nuestro sol. El obtener una imagen directa de un planeta tan cercano a una estrella que está tan lejos de nosotros es siempre un reto tecnológico importante.

Para enfrentar este reto, los astrónomos usaron el instrumento SPHERE instalado en el complejo de telescopios llamado Very Large Telescope en Paranal (en la región de Antofagasta) para tratar de recibir la luz proveniente del planeta. La combinación de instrumentación de punta junto con procesos de analisis de dato también de punta, permitieron bloquear la mayor parte de la luz proviniente de la estrella central, para poder revelar luz proviniente de la débil fuente puntual HIP65426b. Dada la temprana edad de la estrella (14 millones de años) y el  brillo del planeta, los modelos de los que disponen los astrónomos, predicen que la masa del planeta está situada entre 6 y 12 veces la masa de Júpiter (que es el planeta más masivo de nuestro propio sistema solar).

Este nuevo exoplaneta se une a la pequeña familia de planetas de los que se ha podido obtener una imagen directa, y son objetos extremadamente importantes para entender mejor las fases tempranas de formación planetaria. Estudianto como el brillo del jóven planeta cambia según la longitud de onda observada (el "color" del planeta), los astrónomos han podido comenzar a estudiar las propiedades de la atmósfera del mismo y encontrar indicios de la presencia de nubes en las altas capas de la misma.

A pesar de este excitante descubrimiento, éste conlleva una serie de interrogantes también. Observaciones obtenidas con el instrumento HARPS del observatorio de La Silla (en la región de La Serena), revelan que la estrella central rota a una velocidad muy alta. Dado cuán escasas son las detecciones de exoplanetas gaseosos gigantes de los que podemos obtener una imagen directa, uno se pregunta si estas propiedades exóticas de la estrella central jugó algún papel facilitando la formación de este planeta.

Otras fuentes de información: http://www.mpia.de/news/science/2017-08-hip65426

imagen: Chauvin et al. / SPHERE

Mayo 18, 2017 Noticias IFA

Un equipo internacional de astrónomos liderados por Amelia Bayo, de la Universidad de Valparaíso, descubrió con el telescopio ALMA que un pequeño y aislado planeta ubicado en la constelación del Camaleón no responde a la secuencia normal de evolución de sistemas planetarios esperada por la comunidad científica. El planeta en cuestión, OTS44, se encuentra rodeado de polvo, en una configuración similar a la infancia del Sistema Solar, a unos 520 años luz de distancia. Sin estrellas progenitoras en el entorno cercano a OTS44, este descubrimiento plantea nuevos acertijos para los astrónomos.

Un aspecto impensable hasta ahora es el estudio de la posible formación de lunas en este sistema, y de sus condiciones de habitabilidad. Además de la posibilidad de descartar y, a su vez, sumar nuevas teorías para explicar el proceso evolutivo de objetos estelares pequeños y la capacidad del observatorio ALMA de entregar datos milimétricos de zonas tan lejanas que se remontan a lugares extremadamente fríos del universo.

El descubrimiento se realizó en Chile por un equipo de astrónomos principalmente de la Universidad de Valparaíso (UV) y del Instituto Max Planck de Heidelberg, Alemania, liderado por Amelia Bayo, investigadora principal del proyecto.

La astrónoma, quien es académica del Instituto de Física y Astronomía de la UV, explicó que el inusual desarrollo del planeta no permite escalar a la teoría que describe las etapas de formación de objetos masivos en el universo. Agrega que “es como si Júpiter se hubiese formado solo, con grandes cantidades de polvo y gas alrededor, pero sin el Sistema Solar. Algo muy complicado de explicar”.

Utilizando los mejores instrumentos astronómicos del mundo, disponibles en ALMA, Bayo comenzó a escribir la historia radioastronómica de OTS44, nombre con que fue bautizado el planeta, cuya masa es tres mil veces la de nuestra Tierra. Sin embargo, en cifras astronómicas es considerado “extremadamente ligero”.

Para la astrónoma, lo realmente emocionante de este descubrimiento son las características propias del objeto de estudio y el alto nivel tecnológico desarrollado por los telescopios del norte del país, que permitió obtener datos relevantes de la zona observada.

“Este objeto nos sigue confundiendo, ‘juega’ con nosotros, porque cuanto más lo observamos y más información inferimos, más se parece a una estrella joven formándose, pero, dado que su masa es extremadamente baja, la teoría que sabemos que funciona para explicar cómo se forman las estrellas, nos dice que no se ha podido formar como una estrella”, advierte.

Aunque el hallazgo deja planteadas más preguntas que respuestas, lo más sorprendente para los científicos es que su disco, entorno a algo similar al tamaño de Júpiter (pero 10 veces más masivo), tiene masa en polvo equivalente a media Tierra, condición que le permitiría formar lunas.

“De hecho, observaciones con ALMA están confirmando observacionalmente que los planetas se forman con polvo estelar del disco de una estrella, el que se va aglutinando formando un nuevo cuerpo, el cual va creciendo a tamaños mayores al polvo original del cual se formó este planeta aislado. Y de nuestras observaciones podemos inferir que, alrededor de OTS44 hay polvo más grande del que existe en las nubes donde se forman las estrellas. O sea, en este lugar (la vecindad de este planeta aislado), esta aglutinación se está dando; se están formando cosas”, sostiene.

Tras observar OTS44, el equipo de investigadores reafirma su convicción de que no hay una única manera para la formación de planetas. Una de las teorías que estaría refutando este hallazgo es que los planetas sólo se forman a partir del disco de una estrella. La astrónoma postula que cuando hay muchos objetos juntos, éstos comienzan a chocar entre sí y el más pequeño saldría disparado (como en un juego de flipper), pero a pesar de las interacciones dinámicas el cuerpo no perdería totalmente la materia que conforma su disco y es con ese material que se iniciaría el proceso de desarrollo evolutivo.

Por otro lado, la formación de pequeñas lunas que podrían orbitar OTS44 abre la posibilidad de la existencia de zonas de habitabilidad, sostuvo la astrónoma, lo que haría aún más interesante el objeto de estudio. “Otra variable a investigar es descubrir si hay agua en torno a este objeto y tratar de inferir a qué distancia este elemento se congela, porque nos daría mucha más información sobre la posible formación de pequeñas lunas y sus condiciones si existieran”, plantea.

Hoy se publica este estudio en la última edición de “Astrophysical Journal Letters”, una de las revistas más importantes y especializadas del mundo en Astronomía.

Ahora, la doctora Bayo y su equipo se enfocarán en el cálculo de la masa del planeta observando el gas que contiene, lo que permitirá revelar toda la historia evolutiva de OTS44 de una forma mucho más precisa.